Diario de
anarres
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La Toscana El Véneto, La Liguria,
Siena Grecia Viena y Budapest Milan y Roma
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Copio partes
del diario de viaje, que es bastante más largo, pero, ya que lo
escribí, los que sean amigos de la lectura indiscriminada, pueden
derrochar su tiempo leyéndolo. Los lectores críticos... abandonad
toda esperanza al entrar aquí. Será mejor para éstos que
lean una novela de Saramago, recién muerto y ya criticado por
L´osservatore romano. (ver artículos del diario El País
aquí)
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Roma, Firenze y Monsummano Terme, 17 de mayo
de 2010 Ya estamos sentados en el Leonardo Express, tren que nos lleva
desde el aeropuerto de Fiumicino a Roma Termine. Cómodamente sentados,
hay que decirlo, luego de las doce horas no tan cómodamente sentados en
el avión de Alitalia. El vuelo fue excelente, tranquilo, pero agotador.
Nadie duerme desde las ocho de la mañana de ayer. Aquí son las
ocho, allá las tres de la mañana. Así que ya son
diecisiete horas sin visitar la almohada. Parecen muchas más.
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| La partida, en
Ezeiza |
La llegada, en
Fiumicino |
| Y ahora, en el tren de alta
velocidad que nos lleva a Firenze. Vamos atravesando la campiña, con
colinas, ondulaciones, algunos canales de riego, cultivos, villas, vides. Cada
tanto se interrumpe la visual por un brevísimo instante: ha pasado otro
tren de alta velocidad en sentido contrario. Creo que vamos a doscientos
kilómetros por hora. Ni se sienten, con el suave andar del tren.Tengo
hambre. Marcela se duerme. Enzo le presta el hombro. Gloria y yo no podemos
apartar los ojos de la ventanilla, que se llama finestrino según
leí por ahí. No puedo evitar ver algún parentesco entre lo
que veo, y algunos paisajes de Brasil. Sé que no debiera ser así,
pero... Quizá la única relación es que "el campo"
está urbanizado, hay casas y calles y gente por todos lados. |
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| Gloria
"versagliera" |
Distintivo
versaglieri |
Raúl
"versaglieri" |
Marcela
"versagliera" |
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| Otro tren, esta vez un regional, y llegamos a
Monsummano Terme. Mejor dicho a Montecatini Terme. Paolo, tío de Enzo,
nos esperaba. Nos trajo a su casa, y conocimos a Nella, su esposa. Comimos
mucho, mucho, mucho, y salimos con Paolo a dar una vuelta por Montecatini.
Anduvimos largo rato, y hasta nos subimos a una calesita de dos pisos. Enzo,
que habla italiano, averiguó por el alquiler de un auto. El precio
resultó excelente. La agencia es de la cadena Europcar, la tiende una
tal Roberta. |
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| Hotel Excelsior,
Montecatini Terme |
Calle de
Montecatini Terme |
| Cuando volvimos a casa, comimos mucho, mucho,
mucho. A pesar del cansancio, y de las eternas horas sin dormir, salimos a
tomar algo en un bar del barrio. Mucho no resistimos, pero conversamos un rato,
y deliberamos acerca de los próximos días. Hemos decidido que, si
todo sale bien con la entrega del auto, es decir, si lo entregan temprano,
iremos mañana a Pisa. Enzo y Marcela ya conocen, pero parece que no
tienen inconveniente en ir de nuevo. |
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| Montecatini Terme y
Montecatini Alto |
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Monsummano Terme, 18 de mayo de 2010 -
Menú del día: Pisa Concretamos el alquiler del auto, un Golf
lleno de electrónica. Bonito auto. Se suponía que sería
otro, de menor categoría, pero Roberta nos encajó éste,
vaya a saber porqué, al mismo precio. Y acto seguido partimos hacia
Pisa, con Enzo al volante. Viaje breve por la autopista. Estacionamiento. Unos
pocos metros a pié y llegamos a la entrada del centro histórico.
Donde, a pesar de haber visto en miles de fotos libros revistas folletos
documentales películas filmes videos la famosa torre, nos sorprendimos y
emocionamos al verla de cuerpo presente. Sacamos montones de fotos, incluyendo
la clásica donde el retratado parece sostener la torre, que es
obligatoria. Otras, con la camiseta de
www.sarroceroporciento.com.ar como le prometimos a nuestro
amigo Saúl. |
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| Pisa: El
baptisterio, la torre, el obligatorio retrato ... ¿Quién
habrá sido el primero con esa idea? |
| Subimos a la torre, los escalones inclinados
desorientan un poco. Almuerzo tardío: Focaccia con prosciutto cotto,
formagio pecorino ad tartufo y funghi. O sea: Chegusán de cocido y queso
con hongos. Aunque en italiano parezca menú de chef, insisto:
chegusán. Con birra. Y no es que me haga el lunfa: birra = cerveza en
italiano. Comimos cada uno su panino de diverso contenido sentados
detrás de la catedral, con vista a la torre, y a la sombra, porque el
sol brilla con ánimo de calcinar turistas. |
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| La catedral,
la torre tan famosa, y unos detalles. Pisa ante nuestros ojos |
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| Restablecidas la energías (kcal, no ondas
new age) montamos en la máquina (el Golf) y al rato llegamos a Lucca.
Bonita ciudad, sólo para peatones, con calles estrechas sin exagerar. No
saqué fotos, agoté las baterías en Pisa. Si hay
algún edificio o monumento historíco, no nos molestamos en
buscarlo. A cambio nos sentamos un buen rato en un bar de la plaza del
anfiteatro, lugar en que no hay ningún anfiteatro. Eso sí, la
plaza es ovalada, algo es algo, y permite suponer viejas glorias. La moza del
bar resultó una ecuatorianita de Santiago de los Colorados. Las
distancias son cortas, volvimos a casa a tiempo para cenar los famosos arangini
de Nella. Son unos conos de arroz, fritos y rellenos con muzzarela, pomodoro y
alguna que otra arvejita. Muy ricos. Después de la cena, que, como
corresponde, tuvo otros platos, salimos a pasear con Nino y Silvana.
Después se los presento. Agregamos, como si la comida hubiera sido
escasa, un gelato cada uno en el centro de Montecatini, y, por fin, ¡a la
cama! |
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| La torre de Pisa,
lo que vimos desde la torre, unos retratos de los viajeros, buenos
recuerdos |
Monsummano Terme, 19 de mayo de 2010 -
Tarea del día: San Gimignano Hemos visitado San Gimignano,
guiados por Nino y Silvana. Nino es hijo de Paolo, médico de
emergencias, persona muy agradable. Con una gran ventaja: le entiendo todo lo
que habla. Silvana, su esposa, es nuera de Nella. No es que no sea nuera de
Paolo, pero la relación más importante es ésa: Nuera de
Nella, no sé si me explico. Llegamos a San Gimignano, lugar no tan
frecuentado, cercano a Siena, por bonitos caminos regionales. |
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| San Gimignano,
Patrimonio de la Humanidad |
| Ahí se te caen las medias por la
cálida belleza del pueblo. Que está en una colina, con un fuerte
en lo más alto. Y quince torres. A las calles, sólo peatonales,
dan infinidad de comercios dedicados a extraerles todos los euros posibles a
los turistas, al igual que en Lucca. Una preciosidad de pueblo. Luego del
almuerzo se largó a llover, lo que no nos impidió seguir
explorando la citadella. Enzo no hizo reír mucho danzando bajo su
paraguas y silbando "Just walking in the rain", y los demás lo imitamos.
Al volver visitamos la casa de Nino y Silvana. Tomamos algunas cosas y, claro,
comimos algo, como de costumbre. Volvimos para la comida en casa de Paolo
(lasagna ad forno). A pesar de la panza repleta, nos pusimos otra vez en
marcha. Unas compras en el súper Icoop. No paramos allí, nos
sentamos en el bar Gambrinus, que Gloria había visto en internet antes
del viaje. Lugar muy grato, aunque la noche está algo fria. Hubo algo de
música en vivo. |
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| San Gimignano,
ciudad de las quince torres intactas. |
Monsummano Terme, 20 de mayo de 2010 -
Hoy vistamos: Firenze Otra vez con la compañía y guía
de Nino y Silvana, visitamos Firenze. Los autos quedaron cerca de Santa Maria
Novella, que es tanto una iglesia como la terminal de trenes. Pasamos por el
costado de esta iglesia, y entramos a la capilla Médici. Ahí
dentro hay un monton de los que fueron Médici, y ahora son huesos y
restos dentro de algún sarcófago o bajo alguna losa, según
la importancia de de la porqueria allí depositada. Eso si, los dos mas
capos tienen encima sendas esculturas de Michelángelo. Una representa al
día y la noche, otra al amanecer y al atardecer. Como si pudieran
enterarse. La siguiente parada fue Santa María dei Fiori. Otra Santa
María en la que no pisamos. Aunque por fuera impacta, por sus rebusques
y su rosetón. |
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| Nueva parada: Ufficci. Muchas esculturas
expuestas por allí, en la Plaza de la Señoría, entre ellas
el David de Miguel Angel. Si no entendí mal, todas son copias. El
original, en Galería Ufficci, no lo pudimos ver pues no hubo forma de
reservar entradas, ni siquiera por internet con anticipación.
Saqué muchas fotos de estas esculturas, con miedo que al publicarlas
piensen que me gustan los hombres. Pero no había remedio, los escultores
de la época no se ocupaban mucho de representar mujeres. Al menos
pasamos por la puerta de Ufficci para contemplar la cola (de turistas, no del
David), y tomamos rumbo al famoso Ponte Vechio. |
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| En el tan mentado puente hay montones de
joyerías, pero yo quedé embelesado por una panadería a
pocos metros del puente, donde comimos exquisitos panini. Ni qué decir:
comimos un par cada uno, regados con cerveza Nastro Azurro, que es por ahora mi
favorita. Fuimos presentados en el avión de Alitalia, y desde
allí trato de reencontrarme con ella todas las veces que puedo. |
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| El Ponte
Vechio |
El Ponte Vechio y
la fanciulla del West |
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| Sentido
homenaje |
Florencia
moderna |
| Un par de cuadritas más y llegamos al
Palazzo Pitti. Con magnífico "jardincito" que recorrimos integralmente,
bajo un sol esplendoroso, que no nos dejó muy esplendorosos. Fue duro el
recorrido. Desde allí hicimos el recorrido más o menos inverso,
hacia Santa María Novella, con otra parada para reponer líquidos,
ocasión en que Gloria se escondió detrás de nuestros
chopps cuando le saqué unas fotos. Era cerveza Perini, "alla spina", es
decir tirada. El bar, al costado de Santa María Novella. Regresamos a
tiempo para la comida en casa de Nella y Paolo. |
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| Florencia gay ,
con variaciones |
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