Diario de anarres

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¿Dónde va la gente cuando llueve?
En nuestro caso, a ningún lado. Sobre todo porque estamos esperando el ciclón extratropical, sea lo que sea eso. Estos brasileros no resistieron ser menos que el Caribe, e inventaron esto del ciclón extratropical. Por estos pagos es hasta difícil navegar a vela, por falta de vientos, y ahora resulta que me tendré que preocupar por el velero anarres, que espero duerma tranquilo en la poita. Poita: voz indígena que designaba una especie de ancla hecha con unas maderas cruzadas y una piedra. Ahora es el nombre de nuestra amarra, que consiste, para quien no sepa de estos asuntos, en un bloque grande de hormigón, con una manija de acero inox. En la manija va un rotor, que permite que la cadena y el cabo (cuerda) de nylon, y el barco, claro, giren libremente. En el otro extremo está el barco, unido a la cuerda ya dicha por dos "manos", es decir dos cuerdas más finas con un lazo en las puntas, que quedan enganchados en la cornamusa. Ufa, otra palabra rara. Cornamusa: una pieza de acero con dos puntas, fija al barco.

Resulta que durante estos días, el anarres ha recibido varios adelantos. La vela mayor viajó a São Paulo, para arreglo general, y volverá con battens nuevos. Los battens son como ballenitas (esás que se usaban en los cuellos y los ciegos vendían en el subte, según enseña Sábato) que dan forma a la vela. Claro que son bastante más grandes. En el rubro motor, ahora contamos con un horímetro, que controla el tiempo de uso del motor, para saber cuando cambiar el aceite. El puto inodoro, que desde el año pasado dá problemas, tiene válvula de entrada de agua y base nueva, y no pierde por ningún lado, cosa muy deseable por tratarse de un inodoro... Las luces de navegación funcionan por primera vez desde que compramos el velero. Hay también un ancla mayor, que nos dará más seguridad, pues la provista era muy liviana, y una cadena de ancla nueva, ya que la recibida con la compra era muy grande y se trabababa en la pasteca. Hay más detalles de estas cuestiones en la sección de Vela y buceo>

Amigos
En estos días pudimos aprovechar el calor y el sol, hicimos nuestras acostumbradas caminatas, fuimos a la playa, y navegamos un poquito. Era hora, después del lluvioso recibimiento que nos propinó Ubatuba. Hemos disfrutado mucho de todo esto, después del largo verano inmovilizados en la patria. Pero lo mejor ha sido agregar nuevas amistades: Yamandú, uruguayo, navegante, y Elaine, brasilera, navegante, profesora. Nos conocimos anclados, ellos con el bonito velero Triana, (un Carter 33) y nos, con el modesto anarres, en Flamengo, donde ambos amarramos próximos, cada uno usando poita ajena. Mas arriba dije lo que es una poita, a leer con mas atención si todavía no sabés que es. Ya hemos compartido algunas comidas, en su casa de Folha Seca.

Elaine Yamandú y Elaine
Elaine al comando del fogón Yamandú y Elaine

La casa merece unas palabras: la sala-comedor-cocina sólo tiene techo. La puerta de la casa, con mucha gracia, da a este ambiente sin paredes, y supongo que sirve para avisar que por ahí es más cómodo entrar. Solo se cierran los dormitorios y el baño. Todo esto en medio del "mato" es decir entre la espesa vegetación natural. Las orquídeas crecen en los árboles, y el cangrejo azul llamado Pancracio vive bajo el entablonado de la sala. Yamandú ha hecho un poco de todo en la vida, y a pasado por la bohemia, el anarquismo, la empresa y tantas otras cosas. Tiene un site, ( www.newsharing.com.br ) donde se ocupa de promover su negocio, que consiste en una especie de tiempo compartido que se concreta en su barco. Parece que le ha gustado este site, por aquello del anarquismo con el que simpatiza www.anarres.com.ar. Hemos conocido también amigos de Yamandú, y en resumen hemos pasado buenos momentos todos juntos.

Dónde va la gente cuando llueve (dos)
Al dentista, a festejar el cumpleaños de Yamandú, a hacer algún trámite bancario, a dormir. Hace como tres días que llueve, y con ganas. Ya se está poniendo pesado. Menos mal que ningún amigo nos hizo caso cuando dijimos que el otoño es la mejor época para visitarnos. Hasta ahora el clima ha dejado mucho que desear. En el rubro bancario, por fin tenemos cuenta corriente. Es importante porque la caja de ahorro aquí no sirve más que para poner y sacar. Para débitos automáticos, transferencias, y pagos varios, hace falta tener cuenta. Nos libraremos así de los problemas de pagos que se nos presentan en verano, cuando no estamos. Y además podemos hacer todo pela internechi. En la casa también hubo cambios, tenemos mesada nueva en el la cocina y el lavadero, de granito verde Ubatuba, que viene a ser casi negro. Uno aprovecha estos días que permanece en la casa para hacer desastres: al dar vuelta el botellón de agua mineral en su artefacto, se me escapó. Resultado: veinte litros de agua mineral desparramados en el piso. No cualquiera lava el piso con agua mineral. El botellón plástico quedó hecho pedazos.Lo más triste es que el botellon lo habíamos pagado con una promo del proveedor, y era gratis. Era.

El camino del oro
Cuando el clima no ayuda, uno se vé obligado a inventar alguna cosa que sea distinta a quedarse en casa viendo la novela de las ocho, que dan a las nueve. Cosas de la Rede Globo. Hace unos días partimos a explorar el camino que parte de Paraty hacia Cunha. Decía del camino del oro porque por allí descendía el oro que, desde Minas Gerais, los portugueses se robaban nadie sabe para qué. Eso, para qué, si al final terminaron tan pobres como sus vecinos españoles. La cuestion que desde Paraty sube este camino, al principio asfaltado.

Cachoeira Cachoeira
Cachoeira de Penha Agua que no has de beber...

Pero cuando uno comienza a internarse en la foresta atlántica, el camino se hace de tierra, o más bien de piedras, y hay que ver como uno se zangolotea dentro del auto. Claro que rodeados de una vegetación fantástica, en parte semioculta por la niebla. Gloria se entretuvo con su videocámara, que se sacudía tanto como nosotros haciendo tomas desde el auto. Pese a los inconvenientes, la subida por entre los enormes árboles, cubiertos por hiedras, enredaderas, bromelias, orquídeas y otro montón de plantas que mi ignorancia me impide nombrar. Concluida la subida, aparece el pavimento, y se llega a Cunha, poco interesante.

Cachoeira Cachoeira
El camino del oro, hoy pavimentado Camarógrafa ocupada

Como para el regreso era preciso dar una gran vuelta por pavimento, decidimos volver por el mismo camino. Con más niebla en partes, pero ayudados por la bajada, en una hora o así cubrimos de nuevo los veinte kilómetros de piedras.

A Festa do Divino
Vueltos a Paraty, decidimos entrar al pueblo a tomar un café, pero nos encontramos con la Fiesta del Divino. Nuestra supina ignorancia de cosas del catolicismo nos impidió saber qué cosa festejaba la gente, pero ya que la cosa era con misa en la iglesia mayor, debe haber sido fiesta religiosa. Aprovechamos, eso sí, para tomar varios tragos, comer algunas cosas, ver el desfile de la banda, y los fuegos artificiales. Estos, junto con los petardos, no faltan en ninguna celebración. Por entre los quioscos de comidas y bebidas circulaban unos enormes figurones, digamos del doble de altura de una persona común, representando un buey, una mujer, un cartonero sin carro ni carrito, con todo al hombro.

Festa do divino Festa do divino
Morfis del divino Colgaron un cordel, banderitas de papel...

La experiencia gastronómica del día fue el acarajé (pronunciar acarayé). Comida bahiana por excelencia, consiste en un bollo mediano de mandioca, cortado al medio, relleno con camarones, pimienta, y una vinagreta. Además una especie de mayonesa sobre cuya composición no indagamos. Queríamos quedarnos hasta la hora del recital, nada menos que Fafá de Belem, pero el sueño pudo más y a la hora del comienzo ya estábamos en casa, felices por un día "curtido de mais". Hasta que pongamos fotos de la ocasión se pueden ver fotos de Paraty en Diario de anarres y en nuestro viaje a Paraty del 95

Del oriente llegan amigos
Gracias a Yamandú, que como queda dicho es de la República Oriental del Uruguay, hemos conocido un par de matrimonios, argentinos ellos, moradores de São Paulo, hace muchos años. Por un lado Dominique y familia, con los que compartimos cena (janta) en casa de Yamandú. Nos reimos mucho aprendiendo la jerga que hablan los jóvenes en São Paulo, gracias a las explicaciones de Marcelo, amigo de Dominique.

Jantando com amigos Mais janta
Janta na casa de "Tarzán" Una ventana a la risa

Tambien conocimos a Iñaqui y Estela, con hijos y nietos brasileros. Tienen una hermosa casa de fin de semana cerca de nuestro barrio. El rubro culinario en su casa, merece un aparte: camarão na moranga, y lulas na tinta. Es decir: camarones preparados dentro de un zapallo, una delicia, y calamares en su tinta, exquisitos. Exquisitos en español, que aquí "exquisito" es cosa rara, fea. Ensaladas, entradas postres vinos cervezas alcoholes varios, banquete brasilero bien aprovechado por los "gringos" es decir los argentinos y el yorugua presentes. El clima, mejorando. Me torcí un pié, ando rengueando hace unas semanas, pero como el clima, mejorando.

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