| Una
excursión a Caviahue-Copahue |
| 5 de noviembre de 2007. - Día en que partimos de
Coronel Suarez, hacia Bahía Blanca. La intencion, hacer que un
médico de allí controle diversos estudios que se hizo Gloria.
Todo bien. La segunda intención: seguir viaje hacia la región de
Caviahue-Copahue, en la provincia del Neuquén. Asi que luego de un viaje
si incidentes, alegres, llegamos a Zapala, a 200 kilómetros de nuestro
objetivo. Elegimos mal el hotel, y nos tocó dormir con una almohada
más fina que una estampilla. Pero eso nos sirvió para levantarnos
temprano, y así llegamos a Caviahue mucho antes del mediodía. En
el camino vimos estos paisajes: |
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| Apenas llegado y cumplido el trámite de elegir
el único hotel abierto, no perdimos un minuto en ir a visitar las
cascadas del Río Agrio, todas muy bonitas, como se puede ver a
continuación. Pasen y vean. |
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| Y como esta foto y este lugar nos gustaron mucho,
sostiene con desmayo galante un guante de ante para una foto gigante de
la Cascada del Gigante en el Río Agrio, Caviahue. Cita que rima pero no
pega. |
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| Ya mas tarde, nos subimos al auto y partimos a explorar
la zona de Copahue y del Río Agrio, aguas abajo. Las termas de Copahue
nos parecieron un lugar horrible, maloliente. Claro, me dirán, son
sulfurosas. Y a mí qué. Nada que ver con las de Entre Ríos
u otras que conocemos en Chile o Perú, donde es un placer remojarse, sin
reglamentos médicos ni todo eso. Pero los alrededores son más que
interesantes. Y el pueblucho estaba todavía adornado por la nieve. |
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| Y al día siguientes, contentos con todo lo
vivido, nos despertamos temprano para hacer nuevas excursiones. Pero antes
decidimos ir a tomar fotos del Salto del Agrio, con iluminación
matutina. Ya cerca del Salto, perdí el control del auto (camino de
tierra) y terminamos en medio de las flores, con el auto volcado, golpeado por
todas partes. Se acabó el viaje. A la tarde una grúa nos
pasó a buscar, y viajando toda la tarde y toda la noche, ya amanecido,
cansados, con sueño y decepcioandos, llegamos a casa. El auto
quedó así: |
| Ahora nos falta saber cuánto cuesta el
arreglo, o bien cuánto nos ofrecen por lo que queda, y decirle
adiós al furgón que nos acompañó varios
años, pero que no fue muy afortunado en nuestras manos. |
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