Paraty 1995

Este fue un viaje muy bueno, económico, e
inolvidable. Porque hubo varias aventuras, líos con los horarios de
aviones, esperas en la rodoviaria de São Paulo, navegaciones soleadas y
tranquis, mucho baño en el mar aunque fuese pleno invierno, una posada
excelente y tantas otras cosas. El diario de viaje que escribí no
resultó muy bueno, porque los viajes cortos no dan para extenderse en
historias o descripciones. Uno prefiere hacer otras cosas, como para aprovechar
el breve tiempo, que quince dias no es nada... Y el lugar es tan
especial...
Praia
do Forte |
10 de julio (segunda feira) - A las tres de la
mañana llegamos a Paraty, y luego de algunas preguntas a borrachos de
terminal de ómnibus, nos alojamos en la Pousada Fortaleza. En una pieza
con feo olor y sucia. Del cielorraso chorrean lo que pensamos son excrementos
de murciélago. Temprano, y como no se vé ningún empleado,
decidimos irnos sin pagar.Con los pies en la puerta nos sorprende una empleada,
pero ante la catarata de quejas en español , ella y otro deciden que nos
vayamos, tudo bem. Así nos instalamos en la Pousada Marendaz, que por
unos treinta y cinco dólares nos brinda tv a cores, ventilador de teto,
todo prolijo y pulcro en extremo. Nos dan desayuno y nos vamos a
pasear. |
Navegando en la Bahia, Paraty a popa |
14 de julio (sexta feira) Con bicis alquiladas
partimos a conocer las cachoeiras de la sierra. Después de mucho pedaleo
en subida, por asfalto hasta un pueblito, y luego por una senda. Nosotros
moribundos. Una viejita que encontramos nos dice, hoz en mano, que nos hemos
pasado una barbaridad, que la cachoeira (lugar de rio apto para bañarse)
está inmediata al pueblito. Con las manos acalambradas en los frenos,
volvemos. Luego de tomar unos "refrigerantes" encontramos la tal cachoeira
Tobogao, que como indica su nombre tiene una gran piedra sobre la que corre el
agua, y uno se puede deslizar por ella. La vuelta en bajada, las bicis a 100
por hora ¡Que descanso! |
Playa privada de Jurumirim |
13 de julio (quinta feira) - Temprano en la
mañana nos encontramos con el alemán Peter, que nos ha alquilado
su velerito Magnum 225. Partimos con brisa ligera y rumbo incierto. Muy ligera
la brisa, hasta hubo que remar algo, para llegar a una pequeña ensenada,
con hermosa playa, cocoteros, que resultó Jurumirim: Nada menos que la
casa de Amir Klink, el famoso navegante brasilero.A la vuelta poco viento otra
vez, y luego de pasar entre las islas Duas Irmàs (Dos hermanas) ni una
brisa. Como Gloria no quería regresar de noche, se puso a remar,
mientras yo le desafinaba una canción chilota que dice: Rema rema
Pechoña... |
Desembarque en Isla Pico, velero Skorpio |
18 de julio (terça feira)- Hemos
concertado un paseo en velero con el alemán Peter. A las once zarpamos.
Luego de navegar a motor un rato, Peter izó los trapos, genoa, foque y
mayor de su aparejo en cutter. Amén de nos, van cinco suizos, una
canadiense y una italiana. Placenteramente navegamos hasta Isla Pico, donde
hicimos playa y también amistad con la italiana y la canadiense. Luego
de visitar otro par de islas, volvimos a motor. Combinamos con nuestras amigas
para comer en el restaurante Galeria do Engenho. Comimos y reímos un
montón, mezclando portugués, español, inglés y algo
de italiano. |
Rua
típica de Paraty |
19 de julio (cuarta feira) - Ya desayunados,
partimos para conocer Angra dos Reis. en el "ónibus" Colitur, que en dos
horas nos dejó en Angra. El centro no nos impresionó muy bien,
por lo que tomamos taxi a Praia Grande, .donde está el Iate Club de Rio
de Janeiro. Allí esperaba ubicar a un amigo de Gustavo Diaz,
patrón del velero Gandul. Pero el barco (el Japoal) no contestó a
mis llamadas por VHF. A eso de las cuatro volvimos al centro, y luego de unas
vueltas tomamos otro Colitur, que, culo plano mediante, nos dejó en
Paraty a tiempo para las lulas doré, e umas cervejas Antartica. |
Otra
rua colonial |
20 de julio (quinta feira) - Poca actividad.
Desayuno y sol en playa Jabaquara. Caminando encontré un motor home de
unos argentinos. Resultaron los padres de Silvana, atractiva dueña de
Paraty Tours. Se nubló temprano, y hasta sopló un fuerte viento,
por un rato. Así que aquí estoy, escribiendo en la posada,
mientras llueve. Mañana nos vaaamos. Esta noche hay partido
internacional de futebol (USA vs. Brasil): deberé "torcer" para Brasil.
Por dos razones: la primera es que eso acordé con la muchachada que
habita en la posada, y la segunda, más importante, es que de lo
contrario, los morochos me acogotan por lo menos. |
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