Vela y buceo |
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Los
inicios aventuras en Brasil anarres navega navegando el
2004 2005 en el agua al fin, 2008
mojado especial de 2008: en el aire Agua dulce en el otoño de 2010 Islas griegas a vela |
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Foto submarina, poca fortuna |
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Entre los cachivaches que compramos en Paraguay, en camino
hacia aquí, hubo una camarita submarina. La anterior, de menor calidad,
se había ahogado en Bonito, Mato Grosso do Sul. Así que, desde
que llegamos, hemos desperdiciado unos cuantos pesos en rollos y revelados, y
todavía no conseguimos sacar una foto buena bajo las aguas Ubatubenses.
Ya que no hay fotos buenas, los inexplicables visitantes del sitio
tendrán que soportar las más pasables. Pasen y vean. |
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| Gloria y peces de la Isla Anchieta |
Raúl y peces de la Isla
Anchieta |
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| Flacos en Flamengo |
¿Se acuerdan de la serie Caza
Submarina? |
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Aquí hay todavía dos más. Los
infaltables sargentinhos están por todos lados, pero sobre todo les
gustan los cascos de los barcos en Flamengo. Se quedan todo el tiempo que uno
se estacione por ahí. Sobre todo si el casco, como era el casco del
anarres cuando llegamos, tiene meses de suciedad. Y si no hay cracas para
comer, no importa: igual nos quedamos a que los del barco nos tiren algo
sabroso. |
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| Sargentinho de Isla Anchieta |
Sargentinhos y casco sucio del
anarres |
"Velejada"
hasta Enseada do Sono |
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Después de muchos contratiempos el 7 de
junio partimos con rumbo Este, sin un plan muy definido, pero con la idea de
navegar una semana o algo así. El contratiempo consistió en
perseguir una semana entera al mecánico para que terminase un arreglito
en el motor. Así que ese dia, luego de limpiar la mugre dejada, y otros
preparativos de la máquina, logramos salir a las 13:30. Dejo la palabra
de la bitácora del sv_anarres: Terça, 07/06/05 - Salida
13:30 - Motor - Destino: Ilha das Couves (23º25.214´S -
44º51.341 W) La partida tan tardía obedeció a necesaria
limpieza de la mugre dejada por el mecánico y purga del filtro de
óleo diesesl. Espero poco viento, de proa. Aprox: 17:00 En Ilha Promirim
(23º 22.929´S 44º56.611´W). Ya luego de algunas horas de
navegación fue evidente que no llegaríamos de día a
Couves, por lo que cambiamos de rumbo. Mar inexplicablemente agitado en parte
de la singladura. La sonda 5,5 m en el fondeo. Aquí: calma absoluta,
esperamos dormir tranquilos. Cuarta, 08/06/05. 13:00 - Motor - Destino: lha
das Couves (23º25.214´S - 44º51.341 W) Oleo motor controlado -
Oleo diesel casi completo - Por la mañana gran desayuno y
natación hasta la playa. La playa es bonita, con buena vista, el agua es
transparente. Encontramos una estrella de mar de nueve puntas. Muerta, la
llevaremos para casa. |
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| Gloria curtiendo la Playa de
Ilha Promirim |
El anarres en Promirim |
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15:00 En Couves, en las coorenadas
programadas. Sonda: 8 m. Ya de lejos esperábamos compartir la playa: al
llegar encontramos una escuna naufragada y varios barcos tratando de
reflotarla. Natación hasta la playa. Nuestra primera vez pisando esa
playa. |
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| Naufragio en
Couves |
Rescate difícil
de la escuna naufragada |
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Quinta, 09/06/05. 07:00 - Motor - Destino:
Enseada do Sono (23º20.231´ S - 44º37845´W) Oleo motor y
diesel OK. Llegamos a eso de las 14 , no registré la hora. Lugar bonito,
no tiene camino por tierra, sólo senda. Muchas casas de pescadores a lo
largo de la playa que es larga. Redorrimos la playa de punta a punta. Almuerzo
tardío de fideos. Gloria continua con problemas de estómago. Tos
y congestión de nariz ya los traía antes de salir. El mar nos
hará sacudir un poco purante el sueño. Sexta,
10/06/05. 06:30 - Motor- Destino: Saco da Ribeira - Como Gloria continúa
pasándola mal, decido, contra su voluntad, regresar de una vez. Hoy
podríamos doblar la Ponta de Joatinga (esa que siempre menciona Amir
Klink) pero queda para otra vez. 14:00 Saco da Ribeira. En unas siete horas
hemos hecho el regreso. Sólo encontramos una hora de viento, por la
aleta, fuerza cuatro o un poquito más. Solo con genoa el GPS registro
6,4 nudos. Antes de nuestro conocido Boqueirao tuvimos mar de ondas grandes
pero largas y tranquilas. De todas maneras, a motor, fueron incómodas.
Vaciaremos un poco el barco y a casa.
En abril, cuando recibimos de visita a nuestros
amigos Marcelo y Laura, Marcelo grabó imágenes que
convirtíó en cuatro minutos de vídeo, que dan una buena idea de lo
que es navegar en las aguas de Ubatuba |
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De Paraty a
Ubatuba en el velero Triana
El amigo
Yamandú, guitarrero,
cantor, empresario y nauta, tiene un velero, el Triana. Es un Carter 33´
construido hace unos cuantos años, lindo, fuerte, con palo Proctor de
mayor enrollable. Con él ha montado un esquema parecido a un tiempo
compartido. (Más datos en www.newsharing.com.br) Cada tanto
algún cliente le deja el barco por ahí. Así fué que
recibí la invitación de Yamandú para traer el Triana desde
Paraty, estado de Río de Janeiro. Son unas cuarenta millas, si no
recuerdo mal. Así que Gloria nos llevó por la tarde hasta la
marina Carabelas y se volvió a Ubatuba. Dormimos en el barco, luego de
comer unas pizzas en el centro histórico, junto con otro navegante,
Patricio, patrón del Unlimited. Por la mañana, mar de aceite,
emprendimos el camino con el motor como único viento posible. Mal
comienzo, a los pocos minutos nos quedamos sin empuje, pese a que el motor
andaba perfectamente. Luego de las consiguientes conjeturas, que esto, que
aquello, y la consiguiente demora, resultó lo más simple: un
pedazo de red y algas enrollados en la hélice. Por lo menos no nos
faltaba paisaje, como pueden ver a continuación. |
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| Por la mañana, con
vista a las marinas paratyenses |
Playa de los vagabundos
(vagabundos con velero) |
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Al fin, en movimiento nuevamente, nos dedicamos
a nuestro entretenimiento favorito: discutir por cualquier cosa. Así
fué que dispuesto un rumbo sin que ninguno mirase la carta,
Yamandú se fue a acostar y yo encaré tranquilamente un pasaje con
piedras que la carta nunca consultada indica con un metro y veinte de
profundidad. ¡Si alguien hubiese mirado la carta! Como el Triana cala
1,70 metro, hay que agradecerle a la marea, a la suerte y a la fortaleza del
barco que el golpe fuera sin consecuencias. Sin consecuencias para el barco,
porque los tripulantes... Luego de eternos minutos mirando aprensivos la
sentina, y algunas frases producto de las circunstancias, la calma fue
renaciendo. Una inspección de la carta reveló el error, y
felizmente, el resto de la navegación aunque toda con motor, no tuvo
otras novedades |
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| Algunos vagabundos en
su sede |
El Triana pronto a
tropezar |
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Boat
delivery ma non troppo: el velero "Manon Troppo" |
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| Santos desde el velero Manon
Troppo |
Entrada de la Bahia de
Santos |
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Una nueva propuesta del amigo Yamandú:
llevar el velero "Manon Troppo" por encargo del nuevo propietario desde
Guarujá hasta Paranaguá (puerto de Curitiba, Paraná). El
Manon Troppo es un bonito barco de 33 piés, hecho sobre diseño de
Bruce Roberts. Cómodo, con dos camarotes de matrimonio y una conejera de
matrimonio, sala y cocina, más un baño bastante amplio. Todos los
chiches: Navman, piloto auto, que se yó. Fijada la ruta en el GPS del
Navman, verifucado ésto y aquello, partimos. Para descubrir que el 3/4
del tanque de gasoil no era verdad, no conseguimos llegar al puesto de
abastecimiento, que no queda ni a una milla. Anclados en la bahía, unos
pescadores nos regalaron cuatro litros, y así conseguimos abastecer.
Nuevo comienzo: dejamos atrás la última boya del canal de
entrada, hicimos unas millas más, y el motor paró. Yamandú
cambió el filtro de gasoil, hicimos un par de millas más, y nueva
parada. Ya no hubo caso, no volvió a arrancar. Ante la falta de viento,
bajamos el inflable, con la intención de empujar el velero con el
motorcito del bote. Pero el "azar" (sólo mala suerte, en
portugués) nos perseguía: nunca arrancó. Resignados a
regresar a vela, nos encontramos que la mayor no subía completa.
Así que solo con genoa, ya de noche, con escaso viento y de proa,
comenzamos a flotar en el mar tranquilo pero surcado por inmensos
navíos. Fue necesario dar aviso de seguridad. Con las primeras luces, se
hizo presente un lindo viento que, con algunos bordos nos permitió
regresar, cansados y frustrados. Ah, la escalera de bajada a la cabina
también se rompió. En el canal de la marina nos ayudó una
embarcación para amarrar al muelle.En fin. Parece que el delivery de
pizza es más fácil |
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Beleza
pura: Los fiordos brasileros
Otra con Yamandú: llevamos el velero
anarres a Paraty, diez horas de motor, con dos horas de viento en contra que
sólo sirvió para sacar foto de algún roción. Los
preparativos los comenzamos bastante antes, ya que la idea era navegar por los
fiordos brasileros. Conseguimos el botecito que se vé más abajo,
de juguete, como para poder desembarcar en la marina, o donde nos gustase.
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| Nuestro inflable de
juguete |
El velero anarres cortando
las olas, rumbo a Paraty |
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Ya con el velero en la bonita marina Refugio das
Carabelas, Yamandú se tomó el ómnibus a Ubatuba, y al rato
llegó Gloria con el Citroën. El primer paseo, al día
siguiente, fué a Praia Vermeha, muy linda, paseo hecho ida y vuelta con
vela de sentina, de viento ni hablar. Al regreso, por la noche, a comer pizza
en Paraty. |
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| Praia Vermelha de
Paraty |
Bar de Saco da Velha, y
velero anarres allá lejos |
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El siguiente paseo abarcó tres noches en
el barco: Las tres noches fondeamos en Ilha da Cotía, tan protegida de
vientos y mares, que provoca la sensación de que uno está
durmiendo en tierra. Durante el día recorrimos la Enseada de
Paraty-mirim y el Saco de Mamanguá con sus islas y algunas playas. En el
viaje de ida, fondeamos unas horas en Saco da Velha, que además de
cerveza nos permitió comer un excelente aipim (mandioca frita). Saco da
Velha es además muy buen punto para buceo: vimos diversos peces y varias
estrellas de mar enormes, como la de la foto, en la cabeza de Gloria. |
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| Estrella de mar haciendo de
sombrero |
En Isla de la Cotía:
a dormir |
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Y resulta que se
largó a llover, dejamos el anarres en la marina y hace tres días
que vemos llover por la ventana del departamento (nos volvimos a Ubatuba), no
muy divertido. Finalmente con la compañía de yamandú
luego de un intento frustrado con mar y viento en contra, el velero
volvió a su poita en Saco da Ribera. Algunos paseos cortos nos
permitieron cerrar la temporada, sin imaginarnos que serían nuestras
últimas navegaciones en el querido anarres.
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| En mayo
de 2006, sin poder regresar a Ubatuba por razones de familia, vendimos el
velero anarres. El color es por el duelo correspondiente. Otro feliz
propietario pilotea su timón, y ahora se llama Allure. Velerito anarres,
cuántas satisfacciones nos diste. A pesar de lo que dicen, no fue cierto
que un barco da dos satisfacciones: cuando se lo compra y cuando se lo vende.
Sólo mirar las fotos que están apenas más arriba, me
dá tristeza. Velero anarres: que te traten bien y navegues feliz por los
mares. Chau. |
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